E-commerce, el futuro de las ventas

En la actualidad es posible acceder a la red desde prácticamente cualquier lugar y momento. La presencia de dispositivos móviles ha favorecido que esto sea así, lo que ha trascendido en el comportamiento de las personas respecto a sus hábitos de consumo.

Si bien el comercio electrónico o e-commerce tiene una presencia relevante en el mundo y es la tendencia de hoy día en la forma de ofertar y adquirir productos y servicios, México aún se encuentra en desarrollo y le queda un buen camino por recorrer, incluso en el plano legislativo a fin de garantizar tanto a empresas como usuarios, su seguridad.

Datos obtenidos del estudio realizado en el 2016, por la Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI), refieren que “alrededor de siete de cada diez internautas mexicanos realizaron una compra digital entre mayo y julio” .

A diferencia de generaciones anteriores, ahora existe un consumidor con más información del producto o servicio que se piensa adquirir, quien a su vez cuenta con un gran acceso a la información y numerosas ofertas en el mercado, las cuales puede revisar sencilla y rápidamente.

Los usuarios pueden obtener en menor tiempo más datos acerca de productos y servicios, es tal la demanda de información que los principales navegadores ofertan en sus plataformas un tipo de pauta publicitaria, a partir de la cual una marca puede colocarse en las primeras respuestas considerando las tendencias de búsqueda. Dicha tendencia también se observa en las redes sociales, a tal grado que se han convertido en parte fundamental de las estrategias de marketing para cualquier compañía.

La ventaja de la publicidad digital es que de manera sencilla impacta a un mayor número de personas con una segmentación que facilita llegar a la audiencia objetivo, por lo que las marcas descubrieron que no sólo podían anunciarse, sino trasladar su negocio a la web, en donde pueden ofertar su producto y servicio a menor costo en comparación a mantener una tienda física.

Por lo tanto, podría decirse que las e-commerce son los nuevos espacios para adquirir productos y servicios a través de equipos fijos o móviles con una conexión a internet. A raíz del uso de estos dispositivos móviles, se han desarrollado aplicaciones para pagos electrónicos y transferencias, y estos a su vez, han propiciado que dejemos de salir de casa e invertir tanto tiempo en nuestras compras.

Al respecto, la investigación de la Asociación Mexicana de Internet, muestra que “Tres de cada cinco compradores adquirieron productos de un comerciante minorista internacional el año pasado, siendo Estados Unidos el principal proveedor de artículos importados”, y que “las tres categorías top de compras en línea fueron ropa y accesorios, descargas digitales y boletos para eventos” .

Las compras en línea son cada día más comunes y frecuentes, representando una nueva forma de hacer negocios para empresas de cualquier tipo y tamaño. El comercio en línea es el futuro, dado que las nuevas generaciones cuentan con una “tienda” disponible las 24 horas y todos los días del año.

Tiendas virtuales de gran éxito

Prácticamente cualquier producto o servicio se puede adquirir con una conexión a Internet y unos cuantos clicks. Una de las razones por las que resulta fácil hacer una compra en línea, es que uno puede encontrar sitios especializados o con un gran número de opciones del producto o servicio que se busca.

Aquí le mostramos algunos ejemplos de éxito de tiendas virtuales:

Por excelencia debemos hacer mención a la primera empresa que vendió bienes por Internet, la compañía norteamericana Amazon, que registró ventas netas de 43,740 millones de dólares, en el cuarto trimestre del 2016.

Desde 1995 y con un gran crecimiento en el mercado, se encuentra eBay, el sitio que vende y subasta productos. Actualmente, también es dueño de PayPal (sistema de pago en línea con mayor presencia en el mundo). Esta empresa sigue innovando y entendiendo el comportamiento de los consumidores millennials.

Privalia y Linio ofrecen desde electrodomésticos, muebles, ropa, calzado, accesorios de moda y hasta gadgets, los cuales pueden obtenerse con una tarjeta de crédito o débito. Ambas se consideran tiendas virtuales de gran escala, (cuentan con presencia en otros países) muy seguras y tienen una reputación positiva respecto a sus operaciones.